Maquiladoras y Reforma Hacendaria. ¿Queremos que se vayan?

A México le urge cambiar radicalmente el rumbo de su política de Comercio Exterior, implementar una administración estratégica del mismo, desarrollar el mercado interno para producir artículos que eventualmente se incorporen a la cadena productiva y se exporten

121727 portadaMaquila 1A casi cuatro décadas de una política de apertura comercial indiscriminada y única en el mundo, hoy podemos afirmar que hemos fracasado en la diversificación de mercados, en el desarrollo de proveeduría verdaderamente nacional y en el beneficio de la renta real de exportaciones al cederlo a extranjeros. No conformes con esto, se prepara el terreno, con la propuesta de reforma hacendaria, para la salida de maquiladoras con un destino que ya los espera: Centroamérica.

Dos millones 400 mil empleos directos nos genera la industria maquiladora de exportación; más de 6 mil maquiladoras fabrican cada día productos para exportarlos mayoritariamente al mercado norteamericano. Esa parte de la política mexicana de Comercio Exterior es indiscutiblemente exitosa; inclusive, se podía generar sin la necesidad de más de 50 acuerdos comerciales que sólo nos han hecho importadores y prácticamente dependientes de casi todos los productos.

Aquí surge la pregunta: ¿Por qué atentar contra estos empleos, quitándoles competitividad con una reforma que desconocerá la necesidad de atraer inversión y competir por ella?

Actualmente, en Centroamérica se construyen parques industriales, que serán verdaderas zonas de libre comercio, sin restricciones, con infraestructura, con nuevos y eficientes canales interoceánicos, cuyo objetivo es atraer a estas maquiladoras que hoy salen de China y buscan dónde establecerse, empresas que saben que logísticamente por barco a EE.UU. son más eficientes y baratas, incluso desde México donde estamos sin grandes avances en infraestructura y hacemos caros y poco eficientes los servicios logísticos. Aunado a esto, hemos cedido un importante elemento: nuestro mercado. Al firmar un tratado de libre comercio con Centroamérica, deja para las maquiladoras sin manufacturar en México, ya que pueden vendernos sin aranceles estando allà.

La propuesta de Reforma Hacendaria pretende quitar el régimen especial de ISR, e IVA en enajenación de bienes, la retención a proveedores nacionales, y hacerles pagar el IVA a la importación temporal que les provocaría un altísimo e innecesario costo administrativo y financiero. Una maquiladora que tiene 20 millones de dólares por vuelta de inventario, al final de año pagaría un costo financiero aproximado de 16,800 millones de dólares anuales. Una locura.

A México le urge cambiar radicalmente el rumbo de su política de Comercio Exterior, implementar una administración estratégica del mismo, desarrollar el mercado interno para producir artículos que eventualmente se incorporen a la cadena productiva y se exporten, empresas mexicanas que no sólo generen empleos, sino que reinviertan en el país generando marcas y patentes propias. Una política que utilice aranceles con inteligencia y cancele los tratados donde nos reducimos a simples compradores a cambio de nada.

El beneficio del consumidor ya no es argumento suficiente para la generación de riqueza, ni para combatir la desigualdad.

Por:Manuel Díaz
Presidente de Grupo Ei y Supply Chain México.

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