Cómo se estructuran los costos logísticos en México
Muchas empresas comparan operadores logísticos por una sola cifra (“cuánto cobras”), cuando en realidad el costo se compone de varios conceptos independientes. Entender esa estructura te ayuda a comparar operadores de forma justa.
Los conceptos principales
- Almacenaje: se cobra normalmente por pie cúbico (o m²) ocupado al mes.
- Recepción (inbound): por pallet o unidad recibida y verificada.
- Fulfillment: por pedido preparado (picking + packing + etiquetado).
- Salida (outbound) y flete: por unidad y por ruta, con tarifas distintas según destino y volumen.
- Servicios adicionales: kitting, manejo especial, coordinación aduanal si el producto es importado.
Qué hace que el costo suba o baje
- Volumen y rotación: a mayor volumen y rotación, mejor tarifa unitaria suele conseguirse.
- Tipo de producto: mercancía voluminosa, frágil o de valor alto (electrónica, por ejemplo) requiere manejo especial que puede costar más.
- Distancia y zona de entrega: rutas más largas o menos comunes cuestan más por unidad transportada.
- Componente de importación: si el producto viene del extranjero, la coordinación aduanal agrega un concepto adicional — pero un operador con alianza aduanal integrada suele ser más eficiente que coordinar un agente aduanal por separado.
Por qué no publicamos una tarifa única
Cada operación tiene una combinación distinta de estos factores, así que una tarifa única y genérica (“desde $X por tarima”) no refleja el costo real de tu caso. Preferimos cotizar con base en tu volumen, tipo de producto y zonas de entrega — normalmente en menos de 48 horas hábiles.